Una reforma integral tiene sentido cuando la vivienda necesita algo más que una mano de pintura: instalaciones antiguas, una distribución que ya no sirve o un apartamento que lleva años sin tocarse. Hacerlo todo de una vez sale más barato y más rápido que ir parcheando, y te ahorra vivir varias obras seguidas.
Qué incluye una reforma integral de vivienda
- Vaciado de la vivienda: suelos, azulejos, tabiques que sobran y sanitarios fuera.
- Agua y desagües renovados de punta a punta, para no tener que volver a abrir paredes en años.
- Instalación eléctrica desde el cuadro, con los enchufes donde hoy se necesitan (cocina, salón, dormitorios) y su boletín.
- Paredes y suelos a punto: los tabiques nuevos que pida la distribución y el suelo nivelado antes de poner el acabado.
- Suelos, carpintería interior y, si conviene, ventanas con mejor aislamiento.
- Baño y cocina completos.
- Pintura y limpieza final.
Antes de empezar dibujamos la distribución contigo. ¿Por qué? Porque mover una pared en el plano es gratis y en obra no.
Reforma integral de apartamentos en Benalmádena Costa
Buena parte de los apartamentos de la Costa y de Torrequebrada son de segunda residencia. En ellos priorizamos lo que da tranquilidad cuando no estás: instalaciones nuevas, materiales que aguantan la humedad del mar, carpintería que cierra bien y una cocina y un baño fáciles de mantener. Si no vives aquí, coordinamos la obra a distancia y te mantenemos al tanto con fotos.
Reforma integral de casa, adosado o villa
En las casas del Pueblo y en los adosados y villas de Torremuelle, Torrequebrada o La Capellanía, la reforma suele ir por plantas y suma partidas que un piso no tiene: cubierta, terrazas, escaleras, carpintería exterior o una piscina que impermeabilizar. Las revisamos en la visita y las presupuestamos por separado, para que decidas qué entra ahora y qué puede esperar.